Yo, yo mismo y mi circunstancia

Yo, yo mismo y mi circunstancia

martes, 9 de diciembre de 2014

A veces no hace falta tanto. A veces solo hace falta callar...

XXX:

Este dolor tan dulce,
esta miel que recogiste
de la naturaleza,
no me pertenece
mas que como experiencia.
Recuerdo
y recordando vivo,
que yo era un niño
rodeado de otros... niños.
Yo tenia suerte
y la tengo, y la compartimos.
Nuestros ojos brillaban
para ralentizar el tiempo.
Nuestras manos se llenaron
de barro.
Juntos nos cubrimos
de un limo de indiferencia,
de una paciencia inocente
que no esperaba a nadie,
mas que a la merienda.
De vosotros he vivido,
de vosotros me serví
sin saberlo
cuanto quise,
lo justo y necesario,
tan sincero, tan extrañamente
incapaz de mentir
sin cerrar los ojos.
Y ahora que los he abierto
no reconozco el camino de mentiras secas
que me ha cegado.
No os reconozco, niños.
No me abandoneis, recuerdos.
Volveré a cerrar los ojos,
despertaré...
sigo despierto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario