V
Me inspiro en tus cabellos,
en tus ojos, en tu boca,
Tan sorprendido quedé
que deje de hablar en prosa.
Dante te llamo Beatriz
que no eres de este mundo,
y a mí a veces me señalan
como tu esclavo vagabundo.
Ahogado, sin aliento
en un mar de miradas
tú me guías, yo lo acepto
no digas más palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario