Yo, yo mismo y mi circunstancia

Yo, yo mismo y mi circunstancia

martes, 9 de diciembre de 2014

Y esto se convirtió en una lucha agotadora

IV

Trémulos pasos del tiempo
fúnebres campanas de guerra
conceden a la imaginación
imágenes de horror y pena.
Confuso y bebido, vagabundo
mira a los hombres de cera.
¡Dichosos todos aquellos
que caminan hacia la escena
de futuros asesinatos!,
varios de ellos a ciegas.
Viejos muchachos parten,
se esperan hombres y nuevas.
Las mujeres se esconden
en las ventanas ajenas.
Tristes violines sollozan
lágrimas, pañuelos de seda,
mientras, las sombras de corcho
esperan cadena perpetua.
Los viejos blasfeman al aire
la cabeza gacha, queda.
Ahora queda más que tiempo
esperando la eterna vuelta.
Son las trompetas del infierno
las que resuenan en las cabezas.
Los soldados piden la llave,
Dios prepara su celda,
con los barrotes fríos,

y la cama deshecha.

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