XXVI
Me siento vacío
en un mundo feo y frío
sin ti.
No consigo siquiera
sobrevivir al paso del tiempo
que no me permite descansar
de tu recuerdo.
No recuerdo nada de esta vida,
ya no sé como vivir.
No quiero convertirte en palabras,
en metáforas incandescentes.
Quiero que la tinta de mis labios
se diluya en mis sinceras lágrimas
y formen sobre el papel
una abstracción de tu esencia.
Mi cuerpo alterado ya no sabe respirar.
Solloza, bosteza, suspira,
pero no llega a tomar un aire
ausente de tu perfume.
Me siento desgastado,
me veo arrodillado,
ciego y vagabundo
por la ilusión de un amor.
¡Y dime!, ¡respóndeme!
Para qué vivir
si no formas parte
de mis circunstancias,
si no puedo acariciarte...
respirarte...
contemplarte...
Sí
estaba loco,
y esto que ahora siento,
o más bien presiento,
es la coherencia del amor,
es un anhelo irracional
que me lleva con el viento
que esparce mis cenizas
de mi cuerpo hecho trizas,
apagado por el sufrimiento.
Puta vida
sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario