XIII
(…)
Y si la llamo,
y si me siento
a la orilla del mar
bajo el viento
…
Y si nado.
Y nado.
Y nada más que eso,
para encontrarme como siempre
solo.
Solo eso…
Me rodea un azul,
un célebre azul cielo,
un azul que no calma
mi angustia
mi ausente deseo
de vida, de modales
en este segundo justo.
¿Y por qué digo aforismos?
¿Y por qué poetizo?
Por qué intento hacerlo bonito
Si todo es feo…
Mi corazón jadea
Para salir de mi cuerpo.
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